martes, 30 de septiembre de 2014

Mi Guardaespalda Episode 11

Changmin… - susurró, y un sabor amargo recorrió su garganta. Hacía mucho que no pronunciaba ese nombre. Le dolía hacerlo, pero ahora no podía evitarlo… una corriente extraña viajó por todo su cuerpo, llegando finalmente a su corazón, el cual dolió de una manera asombrosa. Sus ojos se humedecieron casi al instante de sentir aquel dolor oprimiéndole el pecho.

Era él… , sin duda era él. Nunca había estado más seguro de algo, podría darle su alma al diablo asegurando que esa persona, que caminaba lentamente por la niebla blanca, era Shim Changmin, su guardaespalda, su amor… Aquel que había muerto y desaparecido sin dejar rastro alguno y que se había llevado con él su felicidad y sus ganas de vivir.
-Mierda…- se llevo una mano a su cabeza todo de pronto  le daba vuelta sintiéndose aturdido, había quedado como una estatua, totalmente inmóvil. Aunque le gritaba a su cuerpo que fuera tras él, sus piernas no se movían y nada de él tenía control.

Sintió las voces de Yoochun y Junsu preguntándole miles de cosas que no alcanzaba analizar , se sentía en un cuerpo sin alma, el frio de la noche ya no era tan denso como lo había sentido antes, ahora su cuerpo no tenia vida, ahora su alama lo había abandonado, ni los fuertes brazos de su amigo lo hacían reaccionar. Solo se dejo llevar por esa oscuridad que invadió su ser.

*******************************************

-No lo hagas, no te vayas, vuelve.

-Es tu culpa, por tu culpa he muerto Jaejoong, di mi vida por ti.

-Yo no quise que así fuera, yo te amo,… perdóname-dijo derramando sus primeras lagrimas-vuelve por favor

-Porque debería creerte, si jamás escuche un te amo de parte tuya, porque ahora que me voy de tu lado me lo dices, no te creo Jaejoong..-dijo Changmin mirándolo adolorido.-es mejor que me vaya.

-No, si te vas Moriré-dijo sollozando..-Te necesito a mi lado-susurro Jaejoong 

-Pero ya es tarde adiós

-No!!!

Los ojos de Jaejoong se abrieron de golpe y un fuerte dolor en su pecho se instalo, ya era de día, los rayos de sol lo cegaron por unos segundos haciendo que llevara sus manos a su rostro y noto lagrimas,  su cabeza daba vuelta muchas imágenes empezaban a pasar por ella. Se enderezó para sentarse en la cama se tapo su rostro con ambas manos. Las lágrimas nuevamente se habían apoderado de él, como cada vez que soñaba con Changmin.

- Siempre sueñas con el…

Jaejoong no hizo movimiento alguno, porque sabía de quien se trataba, quien más que otro que Yoochun.

-  ¿Qué piensas hacer ahora? – le preguntó suavemente a su amigo ¿Qué piensas hacer ahora que esta vivo?...-dijo Yoochun.
Jaejoong dibujó una sonrisa dolorosa en su rostro, la cual se torció, dando paso a más lágrimas no sabía porque, pero no se sorprendía que haya sido el último en enterarse de la presencia de Changmin, trago hondo sintiendo ese amargo sabor en su garganta y ese nudo en su pecho.

El dolor comenzó a envolverlo una vez más. Le dolía tanto que Changmin  le haya mentido… mierda, deseaba tanto volver a como todo era antes, los recuerdos y las nuevas cosas, era demasiado para su corazón.

Los brazos de Yoochun rodearon su cuerpo, acariciando su espalda para consolarlo.

- Tranquilo… - le susurró...-debe haber una explicación para esto.

- Chun, Por qué me hizo esto, dime… Chun por qué – le dijo sintiéndose totalmente desesperado, correspondiendo con fuerza el abrazo.

- Changmin es el que tiene que decírtelo, pero te puedo asegurar que tiene sus motivos.

- ¿Cómo puedes ser tan cruel? ¿Cómo pudo olvidar todo tan fácilmente? – se aferró a su espalda. La suya propia temblaba a causa de los fuertes sollozos. Realmente había soportado mucho, pero ya no podía más…

-Se que él jamás te olvido Jae, solo confía en él, tarde o temprano el iba a venir por ti, solo que las cosas no salieron como era de esperar, pero confía en él.

-No puedo Chun, esto es demasiado lo siento pero hubiese preferido que esto no hubiere pasado.

***********************************************
Un Mes Después.

 “¡Que fastidio!”

Jaejoong estaba sentado en aquella silla de manera aburrida, descansando su mejilla en una de sus manos mientras soplaba un rebelde mechón de cabello que se empeñaba en bajar hasta su rostro para fastidiarle. Era sábado por la tarde y no había ningún panorama.

¿Cuánto tiempo tenía sentado en aquel lugar, escuchando sin escuchar una y otra vez las mismas preguntas del psicólogo que desde un tiempo ya frecuenta,  se encontraba fastidiado, acalorado y sumamente aburrido, miro su móvil solo quedaban unos minutos para terminar la ultima sesión y se podría ir dejando a tras todo..
Se levanto y se despidió cortésmente del psicólogo, se dirigió a la salida viendo como el típico carro negro se estacionaba frente del, abriendo las puertas para que entrara, ya le había dicho a su tío que no necesitaba de guardaespalda ni nada de esos, pero él se resignaba a escucharlo.

Llego a su casa y se fue directamente a su habitación como lo hacía hace un mes. Cerró la puerta con seguro y se tiro a su cama las lágrimas mojaban la almohada contra su rostro y no podía hacer nada para evitarlo. Simplemente aun no podía creerlo, no podía metérselo en la cabeza, que Changmin estuviese vivo todo ese tiempo y mintiéndoles a todos mientras el sufría y ahora se daba cuenta que todo lo que había hecho y vivido ese casi  dos años había sido una total locura, una estupidez.

Vaya que dolían la verdad. Y se sentía tan idiota por eso… Estaba llorando, como una niña, y no hacía nada para evitarlo.

Pero ya había pasado un mes desde que se entero de lo de Changmin y hoy tenía un presentimiento, intuía que algo pasaría y en su mente sabía que tenía relación a Changmin, no deseaba esperar más, era ahora o nunca, a si que se enderezó aún bastante dolido y secó sus mejillas, aunque no cesaba el dolor. Hacía mucho que no le afectaba tanto algo… La última vez que había llorado tanto había sido cuando…

“Cuando Changmin se fue…” recordó “Cuando Changmin lo dejó… Cuando había muerto”. 

Ahora que lo había visto después de haber creído casi por dos año que estaba muerto, Luego de que lo había encontrado cuando creía que su felicidad ya no volvería, ¡Luego de que había creído que podría volver a sentir la felicidad! Justo ahora…“volvía y ahora más que nunca necesitaba verlo” aunque se había prometido que no lo buscaría y aria de cuente que Changmin seguía muerto, pero como podía decirle a su ser, a su corazón que era así, cuando su mente se obstinaba a creer tantas mentiras.

Se levantó y se golpeó las mejillas, secando sus ojos con las mangas largas de su chaleco. Miro el reloj de su burro eran las once de la noche. Suspiró pesadamente y salió de la habitación con rumbo a la misma parte que vio hace un mes a Changmin, pero antes pasó al baño para mojarse la cara y normalizarla. Sus mejillas y ojos estaban bastante rojos por las lágrimas.

Salió cautelosamente sin ser visto por los guardaespalda que lo vigilaban las 24 horas del día.
Como había tenido el presentimiento que hoy sería el día en que todas sus dudas se aclararían y por eso tomo precaución y había pedido a unos de sus cómplices que dejara su carro estacionado una calla mas debajo de su casa.

Llego a su carro y condujo a toda velocidad hasta ese parque que por primera vez después de mucho tiempo lo vio.

El reloj ya marcaba las 11:30 de la noche, Camino por el largo parque estaba todo en silencio y ciertamente no había ni un alma a esa hora. Llego a la misma banca y se sentó por un largo rato mirando a la nada, si creía en lo que su corazón le decía era posible que ahí estaría Changmin en cualquier momento

*******************************************

Cuantos tiempo llevaba ahi sentado una, dos, tres horas Miro una vez más su móvil eran las tres de la madrugada, la neblineaba comenzaba a bajar y el frio se hacía presente en su totalidad. Jaejoong froto sus  manos contra sus brazos para darse calor, miro el lugar y estaba cada vez mas cubierto por neblina. Y otra vez pensó que no podía ser mas estúpido por estar ahí esperando a alguien que no sabía si quería o no verlo.

-Te enfermaras si sigues esperando.

Su cuerpo se tenso al escuchar esa firme voz, la conocía no había cambiado en nada, seguía tan ronca como siempre, levanto su cabeza y se encontró con el rostro de Changmin. Ahora que podía verlo estaba cambiado, Su rostro estaba más maduro y su cabello más largo.

-Min… Minnie.

-Jae

Jaejoong se levanto quedando frente a Changmin, sus ojos estaban clavados en los de su ex guaraespalda.

-Jaejoong se que te devo una explicación, y estoy aca para decirte la verdad...-dijo este sin perder contacto visual.

-La verdad!!! la única verdad aquí es que eres un maldito, un maldito mentiroso e imbécil.
la voz  de jaejoong se elevo, la rabia y otro sentimiento estaba embargando el cuerpo de Jaejoong.
De pronto todo lo que tenia planeado hablar y preguntar con Changmin se fue a la mierda y solo quería irse de ahí y alejarse de esos ojos que no perdían detalle de sus acciones..-creo que me equivoque en venir aca, realmente no deseo escucharte, no quiero que me busques y menos que me sigas, verte solo me causa asco Changmin.

Jaejoong se dio la vuelta y comenzo a caminar sin decir mas, dejando a Changmin perpeljo.
habia esperado tres horas, solo para darse cuenta que aunque sentia odio, rabia, miedo aun seguia amando a su ex guardaespalda.


******************************************

Estaba en su habitacion no hace mucho que habia llegado, las cortinas de la habitación se agitaron por el viento que había comenzado a correr. Había olvidado cerrar la puerta del balcón, pero no se sentía con las fuerzas suficientes para llegar hasta ella y cerrarla. 

Estaba sentado en su cama, viendo el piso. Sentía frío, a pesar de estar usando abrigo con todo y que el clima afuera estaba algo caluroso. Se sentía pésimo. Sentía todo el cuerpo adolorido, como aquella primera vez en que había hecho el amor con Changmin...

¿Amor? En aquel entonces había sufrido físicamente, pero ahora el dolor era más bien interno. Algo le estaba sofocando y se sentía ahogar. Un dolor tremendo en el pecho le hacía levantar los brazos para llegar hasta él y tratar de disminuirlo, pero este parecía no ceder. 

-- Me duele – musito a la nada apretando fuertemente su mano contra el pecho. 

-- A mi también...

La mirada de Jaejoong se elevo de forma rápida hasta la puerta del balcón abierta y allí, parado en el marco, se encontraba el, aquel a quien tanto odiaba, amado y cría haber olvidado pero, aquel que no se merecía su cariño porque todo lo que había hecho sufrir con su vil mentiras.

Quiso sostenerle la mirada tratando de auto convencerse de que ahora solo lo odiaba, pero su sola presencia le hacía estremecer. Esos ojos que hora lo miraban como alguna vez lo miro 

-- qué haces aquí – dijo Jaejoong  desviando la vista de la fija mirada cobalto que no perdía detalle de su figura. Se sentía perdido al solo verle. – deberías irte, ya te lo dije no me sigas mas, ni me busques porque lo que alguna vez pasa entre nosotros, murió el día en que te fuiste….¡Eres un verdadero desgraciado! –Dijo elevando la voz y fulminándolo con la mirada 

-- Se que me merezco tu odio y quizás jamás llegues a perdonarme pero por favor déjame explicarte – dijo Changmin acercándose lentamente a él.  - Pero escúchame primero y después ódiame.

-- ¡No deseo escucharte ni ahora, ni nunca, Vete! – dijo Jaejoong poniéndose de pie, quedando a unos cuantos pasos de Changmin, sintiendo unas fuertes ganas de agarrarlo a puñetazos. Changmin  vio como los puños de Jaejoong se cerraban y bajó sus brazos a los lados de su cuerpo.

-- Hazlo – sentencio seguro y calmado – si te sientes mejor, adelante, golpéame Jaejooong.

Jaejoong sonrió, si su ex guardaespalda había pensado que no iba a golpearlo, estaba muy equivocado. Entonces levanto su brazo derecho apretando fuertemente el puño y lo lanzó con todas sus fuerzas hacía adelante haciendo blanco contra la mejilla de Changmin. Jaejoong pudo ver como Changmin se giraba por la velocidad del golpe y unas gotas de sangre volaban por los aires para estrellarse contra el papel tapiz de la pared dejándolo manchado. 

Por un momento pensó que se sentiría mejor al desquitarse  dándole un puñetazo, pero el alivió que creyó sentir se convirtió de forma rápida en preocupación, al ver como Changmin levantaba la mano para limpiar el hilillo de sangre que brotaba de su boca. Al parecer el golpe le había reventado algo en el interior y eso le estaba haciendo sangrar un poco.

-- Si estás listo para escucharme, me gustaría empezar – dijo sin mostrar ninguna señal de enojo. ¿Por qué no se había enojado o tomado represalias?..- Pero Jaejoong  no quería escucharle, así que se giro dándole la espalda.

-- No quiero hablar contigo, ni saber nada de ti. Vete y ojalá no vuelvas.– dijo de forma dolida. Trataba de sonar seguro y feliz de que Changmin desapareciera, pero era demasiado transparente para poder convencerlo y sus sentimientos se dejaban entre ver en su voz. Le dolía mucho que se fuera y no estaba logrando ocultarlo.

Sintió como era tomado fuertemente de los hombros y trato de apartarse de forma rápida al sentir como si una corriente eléctrica le azotara por completo el cuerpo. Pero las fuertes manos su ex guardaespalda le apretaron aun más acercándolo a su cuerpo para poderle susurrar. 

-- Se que aun me amas, no mientas Jaejoong.

Si, estaba mintiendo. ¿Por qué maldita razón no podía ser como los demás y mentir cuando lo considerara conveniente? Ahora Changmin sabía que a pesar de decirle que se alegraba de que se fuera, no era así. Le dolía y mucho.

-- Suéltame – su voz sonó tan calmada que no la reconoció como suya, por dentro se sentía destrozado y dolido, pero en su voz no se notó. Así que aprovecho que Changmin pareció tan sorprendido como él y se apartó de forma rápida de su lado para voltear a verlo - ¡Lárgate!

-- Jaejoong, escúchame - dijo el dando un paso para acercarse, pero Jaejoong retrocedió igual.

-- ¡No! Ya has dicho suficiente. ¿No se que más puedas decir? Hasta tengo miedo.

--Todo este tiempo que estuve lejos de ti lo hice para protegerte, se que aunque digas que me odias y no quieras escucharme tienes que saber que ahora nadie jamás pondrá una mano en ti, porque aunque no lo creas sigo vigilando tus pasos y si el fin era unirme contra el enemigo para que tu vida no corriera peligro, lo iba ser sin pensarlo dos veces, porque Te amo Jaejoong y siempre lo hare.

-- ¡NO!, no te creo y si fuera así eso no debiste haberlo hecho por mí, ya no hay nada que nos una y de verdad ahora te voy a pedir que desaparezcas no quiero seguir escuchando tantas falacias…-Vete….

No podía negar que las palabras de Changmin le habían afectado al grado de casi creerle. Pero porque su mente le decía a gritos que lo mandara al diablos y que jamás le perdone por todo el daño causado, pero su estúpido corazón no hacia más que gritarle que le dijera lo mucho que lo había extrañado y que jamás lo olvido y que aun lo seguía amando, pero porque no podía hacer ninguna de las dos y solo dejaba que su estúpido orgullo hablara por el ¿Cuál era el plan?... –levanto su vista y noto como el semblante de Changmin era neutro, sus miradas se cruzaron y el primer paso lo dio su ex guardaespalda.

-Lo siento mucho Jaejoong, Yo Te Amo.
Changmin se acercó de nuevo hasta Jaejoong sin que retrocediera, las últimas palabras de su ex guardaespalda le taladraban el corazón. ¿Cómo podía decir esas palabras y que sonaran tan sinceras? Sus ojos cobalto se habían dilatado mientras las pronunciaba y el color se había intensificado de tal manera que parecía negro. ¿Por qué? ¿Por qué su corazón latía tan aprisa al escucharle y sin embargo no le creía?

Sintió las manos de Changmin posarse sobre sus mejillas y una corriente recorrió su cuerpo, hasta sentir el cálido aliento de este chocar contra su boca, para dar pasos a los labios y posarse de forma suave sobre los suyos, chupándolos de forma sensual, dejando que su lengua acariciara la parte superior y después la inferior pidiéndole permiso para entrar a su interior. Sin proponérselo realmente, abrió la boca solo un poco dejando que la lengua de Changmin se introdujera y comenzara a saborear, a jugar, a acariciar con su lengua la suya haciendo que la sangre de su cuerpo amenazara con incendiarle…-como había extrañado ese contacto, como había extrañado la calidez de esos labios y su tibia lengua, estaba cayendo preso a esa sensación que tanto añoraba. Su cuerpo comenzó a reaccionar y su mente se impuso a ese tacto en sus labios, se separo bruscamente de los labios de Changmin y sin más empujo su cuerpo lejos del suyo.

-Tus besos ya no surgen efecto en mi, Vete Changmin, Vete lejos, no quiero volverte a ver, seguirás muerto para mí, hace tiempo que ya te olvide.

Dijo esto dándole las espaldas, no podía seguir mirándolo, todo de él le dolía, sentía como se asfixiaba, le faltaba el aire y su gargante se secaba, no iba permitirse llorar delante de Changmin…-Vete porfavor..-dijo y por un momento pensó que Changmin reclamaría su atención y sería ese testadura como siempre lo fue, pero nada de eso paso. Escucho esas palabras de Changmin y fue como si el viento se ubiese encargado de llevársela, fue tan débil que pensó que había sido cosas suyas…- Lo siento, adiós mi amor..- eso fue lo que salieron de los labios de Changmin, y sintió los pasos a su espalda y cierre de las ventanas de su balcón.

Giro su cabeza para asegurarse que ya no estuviera Changmin, su habitación estaba en penumbra y el silencio la soledad le volvió a su ser como dagas entrando a su cuerpo, se dejo caer en su cama y sus lagrimas brotaron sin parar, Changmin se había marchado para siempre, y no podía sentirme más miserable, estúpido y por sobre todo solo.

-idota, porque tuviste que creerme, porque aceptaste así de fácil mis palabras, te necesito imbécil, en realidad solo quería que me abrazaras y te quedaras conmigo. ¿Por qué?,  Yo te sigo amándote como no tienes idea Minnie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario